Gantz Mexico 2

CAPITULO 2:

Este trabajo en un Fanfic y no se debe considerar un intento (muy malo por cierto) de plagio, ya que no me adjudico la auditoria de la historia original del magna "Gantz" del mangaka Oku Hiroya. Este trabajo también contiene escenas que pueden ofender la sensibilidad del lector tales como violencia explicita y sexo. Si no te encuentras cómodo con el siguiente trabajo, te invito a que salgas de la pagina y busques algo que sea más de tu agrado. Quedas devidamente advertido.
He decidido colocar algunas imágenes para que los lectores puedan hacerse una idea de ciertas cosas para los que no sean muy adeptos al manga del que esta basada esta obra.Para poder verlas solo da click en los enlaces de las palabras clave.

Continuación de la anotación del diario anterior..

Cuando la frase desapareció, en la esfera se empezó a mostrar algo parecido a un perfil sobre una criatura que curiosamente se parecía mucho a un hombre-lobo, la cual decía lo siguiente:


Muy bien cabrones, hora de darle caza a esto:

Nombre: Nahualense


Gustos: Todo tipo de carne, de preferencia viva.


Características: Muy fuerte y rápido.


Frases favoritas: "Delicioso" "Carne"


-¿Que coño es eso?- pregunto el hipster al acercarse a ver que decía la esfera.


El pobre chico salto del susto cuando la esfera se abrió, dejando ver dos brazos con varios objetos que parecían una especie de pistolas futuristas.


-Escuchen todos- por fin logre articular esas palabras - tomen las pistolas y y pongan se los trajes lo mas pronto posible.


-¿Para que?- pregunto el hipster.


-Yo se lo que les digo. ¡Estamos en un serio problema!


-¿De que trajes estas hablando?


-¿Te refieres a estos?- pregunto la chica secretaria sacando un maletín con su nombre escrito en el. Se llamaba Alejandra.


-Jajaja, mira esto, parecen de juguete aunque pesan bastante- dijo el hipster al sacar una pistola x.


La chica secretaria saco su traje del maletín y lo contemplo un rato, yo por mi parte decidí ir por mi traje y correr hacia un pasillo que se encontraba en una puerta a lado de la esfera negra.


Comencé a quitarme toda la ropa que traía puesta pero cuando estaba a punto de quitarme la truza me di cuenta que la chica que encontré en el camión me había seguido hasta ahí. Y ahí estaba, cargando un maletín con su nombre con la cara completamente roja.


-Esto... yo..., creo que sabes un poco de esto y...- decía la chica con la voz bastante entrecortada. Curiosamente, lo que haría una chica normal en esa situación es salir corriendo, pero ella seguía parada ahí con la cara como tomate y cabizbaja.


-Yo sería de la idea que salieras de aquí mientras termino,- dije para intentar romper la tensión- y luego podrás cambiarte tu.


-Es que... eres la única persona que reconozco y no me quiero quedar sola.-no imaginan lo linda que me pareció  al decir eso aun avergonzada.


-Mínimo deberías voltearte, no creo que quieras ver lo que sigue.


Sin decir nada, solamente se volteo. Yo procedí con lo que hacía lo más rápido posible. Se que me vi bastante frió en  ese momento, y es porque aun sabia donde estaba y lo que pasaría después.


Cuando termine le dije a la chica que se ella seguía. Nunca me imagine que así se sentiría tener este traje. Era como si aun siguiera desnudo pero mi piel se sintiera mas gruesa y densa.


Salí del pasillo. El hipster empezó a reírse de mi. Dijo que parecía un maldito otaku, y debo reconocer que yo mismo me sentía así viéndome en un espejo. 


De pronto en la esfera apareció una cuenta regresiva que empezaba desde una hora. Todos, excepto la chica del camión que aun se encontraba en el pasillo cambiándose y el tipo de la sotana que estaba rezando, nos sorprendimos bastante con ese cambio. Yo sabia perfectamente lo que pasaría así que me precipité a la esfera y tome una pistola y rifle x. Cuando guarde la pistola x en un gancho especial que se encontraba en mi traje, sentí una parálisis en todo mi cuerpo bastante extraña. Lo único que podía mover eran mis ojos y mi boca, con lo cual pude ver las caras de sorpresa y preocupación de las personas de la habitación, ahí fue donde por primera vez repare en que se encontraba una sexta persona en la habitación. La cual se encontraba sentada y cabizbaja con los brazos cruzados, con lo cual pude apreciar que tenía bastantes tatuajes en sus brazos.


-¿Que le pasa?- pregunto bastante alterada la chica secretaria.


-Ni puta idea, solo se esta desvaneciendo.- contesto el hipster.


-Es el momento, a llegado la hora de ir cada uno a donde debemos ya que se han terminado de juzgar nuestros pecados.- dijo por fin el tipo de la sotana dejando sus rezos.


Ahí fue donde supe que yo iba a ser el primero en ir al campo de combate. Antes de terminar mi transferencia grite a todos que tomaran las armas de la esfera, no importaba cual fuera.


Empecé a dejar de ver la habitación para comenzar a ver que me transferían a una calle oscura.


Cuando la transferencia termino y pude moverme, vi como todos empezaban a ser tranferidos a donde yo estaba. Cuando aparecieron pude notar que la mayoría de personas me hicieron caso. Tanto la chica secretaria como el hipster traían una pistola X, la chica del camión traía una pistola Y y el sujeto que estaba sentado y cabizbajo traía un rifle X. El único que no traía arma era el tipo de la sotana.


-¿Donde estamos?- pregunto el hipster.


-Parece que mis rezos han servido, dios nos ha dado una nueva oportunidad de redimir nuestras vidas.- contesto el tipo de la sotana.


-Como sea, yo me largo.


-Yo tengo trabajo en mi iglesia.


-Y mi jefe me esta esperando para que redacte su discurso de mañana.


Fue entonces que el sujeto de la sotana, el hipster y la chica secretaria comenzaron a caminar por otra a calle a no se donde. Trate de decirles que eso era muy peligroso, pero no supe como decírselos ya que estoy seguro de que nunca me creerían, ni yo mismo me creo aun.


No paso mucho tiempo de que se habían ido esos tres cuando se oyó un grito desgarrador. A pesar del miedo que nos dio, la chica del camión y yo fuimos hacia la dirección donde se habían ido aquellas tres personas. El hombre de los tatuajes había desaparecido hace un rato, y la verdad no me intereso mucho encontrarlo.


Corrimos lo más rápido que pudimos. Cuando vimos por fin al hipster y a la secretaria a lo lejos, vimos como la secretaria estaba de rodillas llorando y el hipster petrificado del miedo. En el suelo se encontraba el cuerpo del padre bañado en sangre y sin su cabeza.


-¿Que fue lo que paso?- pregunte aparentando ingenuidad cuando sabia perfectamente que había pasado.


-No... no lo se, solo caminábamos y de pronto nos empezaron a sumbar los oídos y ... ¡SOLO LE EXPLOTO LA CABEZA!- grito al final el hipster presa del pánico. La secretaria aun se encontraba llorando.


-Escuchenme los tres- después de que dije eso todos, incluyendo a la secretaria que ya empezaba a calmarse, voltearon a mi atentos a lo que decía- no se bien lo que pasa, pero creo que si encontramos a la cosa que nos presento la esfera todo se arreglara.


-Y dime, ¿como es que sabes eso?- dijo el hipster algo dudoso.


-Solo una corazonada.


-¿Estas seguro?


-¿Vas a ponerte en plan de detective o vas a ayudarme antes de que termines como ese sujeto?- dije señalando el cadáver sin cabeza del cura, que creo que era eso. El hipster se callo.


-Miren,- dije mientras sacaba un aparato con pantalla de mi traje que recordaba a los reproductores de mp3 de hace algunos años. Cuando presione un botón en la pantalla apareció lo que parecía ser un plano de donde nos encontrábamos donde había un cuadro que cortaba el centro del mapa. Dentro de ese cuadro se encontraban varios puntos rojos y cinco puntos azules.


-Este cuadro muestra el perímetro de donde podemos pasar, si lo cruzamos bueno, ya sabrán lo que pasara- dije mientras señalaba de nuevo el cadáver decapitado- estos puntos azules nos muestran a nosotros, como ven estamos en el borde del perímetro, y estos puntos rojos muestran nuestros objetivos, ahí es donde debemos ir. Sugiero que vayamos a este, que se encuentra mas cerca.


Corrimos rápido a ese punto, que se encontraba a dos calles de donde estábamos. Al llegar nos dimos cuenta de que ese punto era una carnicería. La cual estaba con las ventanas rotas y la puerta tirada. Entramos lentamente, estaba bastante oscuro. De pronto oímos un ruido de algo cayéndose, todos juntamos nuestras espaldas apuntamos a donde sea que pudiéramos. La secretaria fue la que lo vio primero.


Un rayo de luna ilumino una parte de la carnicería, ahí vimos a una bestia semejante a un perro, pero era enorme, parado en dos patas mediría mas que yo, y eso que yo mido 1.78 mts. Traía en el hocico una cabeza de res con un ojo de fuera y con varias partes donde se veía el hueso. Aquel monstruo horrible nos gruñía y miraba de una forma bastante atemorizante. Fue entonces que el hipster disparo con su pistola.


El animal dejo la cabeza y se movió a una velocidad inimaginable. Cuando se fue, el armario que se encontraba atrás del animal exploto, dejandonos a todos estupefactos. Fue ese momento de confusión que el can superdesarrollado aprovecho para atacar.


Salto de la oscuridad tomando a la secretaria por el cuello y corrió afuera de la carnicería tomando a la mujer de rehén.


Salimos a su encuentro. El estaba en medio de la calle, mirándonos cual depredador que acecha a su presa.


-Alejense, o la hembra se muere- dijo el monstruo con el cuello de la secretaria aun en sus fauces. La pobre mujer soltaba un mar de lágrimas.


El hipster grito de rabia e intento disparar de nuevo contra el perro. Lo volvió a esquivar saltando a una pared y dejando a la secretaria en el suelo sangrando. El hipster entonces fue a ver como estaba, pero cuando se acerco la pobre mujer empezó a inflarse hasta que exploto igual que el armario de la carnicería. Una ráfaga de sangre y tripas nos mancho al hipster y a mi. El pobre hispter no creía lo que veía. Fue en ese momento que el can salto del edificio por donde se había ido y ataco al hipster. Dos más de esos monstruos se unieron y comenzaron a despedazar al pobre muchacho, el cual gritaba y gritaba que alguien lo ayudara. Yo estaba petrificado del miedo al igual que la chica del camión.


En cuanto terminaron, dejando solamente en el suelo una gran macha roja, voltearon a verme a mi y a la chica.


-¡Carne viva!- gritaron los infernales cuadrúpedos.


Tome de la mano a la chica y comencé a correr lo mas rápido que pude. Los condenados monstruos comenzaron a perseguirnos hasta que uno salto encima de la chica mordiendo uno de sus hombros. Ambos caímos al suelo. Me quede como un imbécil viendo como aquel monstruo atacaba a esa pobre chica. Mientras mas llorara o se resistiera, mas parecía divertirse el desgraciado. Verla ahí sufriendo comenzó a hacerme sentir un increíble odio hacia aquella vestía. Sentí un gran hormigueo en todo mi cuerpo, sentía literalmente que mi sangre hervía, empecé a sentir que mis brazos aumentaban de tamaño. Fue entonces que en un arranque de ira golpee con todas mis fuerzas al infeliz. El maldito salio volando hasta estrellarse contra una pared a 100 mts de donde estábamos y hacer el típico sonido de los perros cuando se lastiman. A pesar de que cojeaba, logro pararse y escapar. 


Después de lo que había hecho vi a la chica, había perdido su brazo derecho y parte de su pierna izquierda. Sangraba bastante, trate de ayudarla, pero cuando lo iba a hacer los dos canes restantes me atacaron colgándose uno en cada brazo mio. Intentaba quitarmelos a toda costa pero era inútil, los desgraciados roían mi carne, me dolía bastante. Uno de ellos empezaba a llegar al hueso. Pero luego una especie de red impulsada por unos minicohetes atrapa al infeliz y lo lanza contra el suelo. Desafortunadamente cuando esto pasa de queda con sus fauces en mi brazo lo que ocasiona que perro me lo termine arrancando. Suelto un grito que despertaría al diablo y es entonces que vuelvo a sentir la sensación de crecimiento muscular y estampo al otro perro contra el suelo destrozándole el cráneo en pedazos.


Cuando por fin me libro de él volteo para ver quien me ayudo y veo que es la chica del camión que se desmaya luego de haber disparado. Uso mi pistola X para terminar con el maldito que esta atado haciéndolo explotar. Comienzo a caminar hacia la chica tumbada en el suelo cuando otro monstruo mas me ataca por la pierna derribándome.


Intenta destrozar mi pierna pero logro poner mi pistola X en su cabeza y la reviento como un globo que lo sobre inflan.


Me arrastro hacia la chica con mi pierna derecha arruinada hasta que la alcanzo y la abrazo lo mas fuerte que puedo. Esta completamente pálida debido a la perdida de sangre. Mis lágrimas empiezan a salir de mis ojos. Después de haber sobrevivido al camión ahora voy a morir aquí, aunque técnicamente no lo hice, por eso mismo estoy aquí. Dejo de mover y todo empieza a volverse oscuro. Pero luego todo empieza a esclarecerse otra vez y me doy cuenta que estoy de nuevo en la habitación.


En mis brazos se encuentra la chica del camión, ambos tenemos todas nuestras extremidades y ni un solo rasguño. Nos abrazamos lo mas fuerte que podemos y rompemos en llanto. Estaba tan feliz tanto de que yo como la chica estuviéramos bien. De pronto nuestros llantos son interrumpidos al ver que una persona mas esta regresando a la habitación. Es el sujeto de los tatuajes cubierto de sangre. Yo se que cuando regresas a la habitación todas tus heridas son curadas, por lo que me se que esa sangre no es suya.


En la esfera noto que el contador se paro cuando faltaban 7 minutos para llegar a cero. El contador desaparece y aparece el siguiente mensaje:


Ahora que todos están en la habitación es hora de repartir los puntos.


Acto seguido aparece una la foto de la chica del camión que un mensaje que decía lo siguiente.


La perrita consentida:



0 pts

Te pasas, lo único que hiciste fue atrapar a uno y para colmo le jodiste el brazo a tu compañero.


La chica del camión se avergonzó mucho y me empezó a pedir disculpas. Se veía tan mona haciéndolo que las acepte en seguida. A pesar del incidente de mi brazo no podía enojarme con ella. Luego salio mi foto.


El sabelotodo.

9 pts
Noventa y un más y sales.

La verdad esperaba mas por daños físicos y psicológicos, pero no se puede pedir todo, estoy feliz por el simple hecho de haber sobrevivido. Y luego siguió el tipo de los tatuajes


El chihuahua.

21 pts
Setenta y nueve más y sales.

La chica del camión y yo nos quedamos estupefactos por el sujeto ya que, haciendo cuentas, ese tipo mato siete de esas bestias el solo.


-¡Maquina hija de puta, te voy a enseñar a que muestres un poco de respeto!- le grito el tipo de los tatuajes a la esfera mientras la pateaba- y tu "sabelotodo"- me apunto con su dedo- por lo que se ve conoces mas de esto que nadie, así que mas te vale que empieces a cantar o tendrás un gran pedo en tu espalda.


El tipo se acerco mas a mi lentamente, creí que me iba a estrangular, pero esto se interrumpió cuando la chica del camión nos grito:


-La puerta esta abierta, podemos irnos.- ambos volteamos a ella que señalaba la puerta. El tipo se acerco a mi oreja y me dijo.


-Te veo en el parque "La Purísima" a las tres, asiste o ya veras... y lleva a la lindura ok?- dijo mientras le guiñaba un ojo a la chica del camión, la cual le respondió volteando la cara. Esto la hizo ver muy tierna, para una niña pequeña haciendo berrinche. El tipo de los tatuajes fue el primero en salir. La chica del camión no se movió hasta que fui hasta la puerta con ella.


Salimos de la habitación y comenzamos a bajar unas escaleras que parecían interminables. Cuando se terminaron las escaleras y salimos bastante exaustos solo de bajarlas. Imaginense nuestra sorpresa cuando al salir nos dimos cuenta que estábamos dentro de la torre latino americana.


Entramos a la estación "San Juan de Letran" y tomamos el metro, el cual estaba vació, y nos sentamos lado a lado. El silencio que se había mantenido desde que salimos de la habitación continuaba parada tras parada que daba el tren, hasta que decidí romper el hielo una vez mas.


-¿Sabes?, hemos pasado por todo esto tu y yo y todavía ni se tu nombre.


La chica volteo y me dirijio una encantadora sonrisa.


-Soy Jaquelin, pero puedes decirme Jaqui.- dijo soltando una pequeña risa. Cada gesto de ella la hacia verse mas linda.


-Yo soy Diego, mucho gusto- dije estrechando su manos, la mia estaba sudada.- menuda cosa la que pasamos ahi ¿no crees?- su expresion cambio a melancolica, que idiota fui al volver a sacar el tema.


Despues de un rato de silencio decidi una ultima vez remendar las cosas.


-Escucha,- sostuve sus dos manos, ella me volteo a ver un poco sorprendida- no importa que pase, no importa contra que, pero puedo asegurarte que te protegere hasta mi ultimo aliento.- el rostro de la chica se volvio rojo de un momento a otro. Parece que es de esas chicas que les gusta el romanticismo, eso me agrada porque soy muy cursi cuando se trata de hablarle a una chica asi. Una vez mas el silencio se apodero del vagon, pero esta vez no era exactamente algo detestable. 

LLegamos a la estacion "Cerro de la estrella".

-Aqui me bajo- dijo la chica con un poco de melancolia.


-¿En serio?, que curioso, en esta estacion mi hermanito se baja para ir a la escuela, creo que eso hara que nos veamos un poco mas seguido- le vi sonreir calidamente a la chica mientras estaba en la puerta esperando a que el tren se detuviera.


-Por cierto, no se si mañana podriamos reunirnos en el parque "La Purisima", quisiera hablar contigo.


-¿Te refieres a una cita?- dijo sonriendo de manera un poco maliosiosa.


-Ya quisiera, pero de hecho vere tambien al otro sujeto y quisiera que escucharas lo que le dire.


-Esta bien, hasta entonces... Ah, por cierto- corrio hasta mi y me dio un muy sutil beso en los labios- gracias por protegerme, te quiero.


Queria responderle que yo igual pero en cuanto lo iba a hacer se para el tren y al abrirse las puertas ella se bajo corriendo, una vez más con la cara un poco sonrojada. Me quede pensando en aquella chica mientras llegaba a la estacion "Constitucion".


Cuando llegue por fin a mi casa mi madre me recibio con la regañiza mas impresionante que habia visto. Cuando me pregunto si tenia algo que decir, simplemente no contuve mas mi alegria de verla y me solte a llorar en sus brazos. La calidad de mi llanto era tal que mi mama se compadecio de mi. Me dijo que tomara un vaso de leche y me fuera a dormir y que mañana en la mañana hablariamos de esto.


Ahorita estoy escribiendo esto con la luz de mi celular mientras toda mi familia duerme, es ya la una de la mañana, y yo me levanto a las cinco debido a la escuela, asi que dejare esto asi por ahora. En cuanto tenga nuevas noticias las volvere a escribir aqui.


Recuerda que si lees esto muy posiblemente este muerto, asi que por favor no hagas que esto se quede en el olvido.


De verdad ya me voy a dormir. Ya no aguanto el cansacio fisico y emocional.


Hasta entonces: Diego Bustamante

Comentarios

  1. Me devoraré los demás capítulos. Tengo toda la noche, :3.
    Genial. Está fantástico el escrito. Felicidades.

    ResponderEliminar
  2. Ya recuperé mi cuenta :3
    ¡Hola! Soy KICT o Kare, cualquiera esta bien.
    Me ha gustó mucho, quedé un poco traumada pero nada más allá de lo normal :v
    ¿Te digo un pequeño secreto? El guión largo o guión de diálogo se logra presionando ALT+0151, es que me confundí un poco por ahí.
    Me ha gustado y sin duda pienso seguirla :D

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Boku no pico review

Retornando a mi infancia: Mi experiencia jugando Undertale.

Gantz Mexico 19