Gantz Mexico 11
Antes de continuar leyendo el siguiente trabajo te invito a que leas lo siguiente : ADVERTENCIA
Continuación
de la anotación anterior...
La enorme
bestia estaba parada ahí, mirándonos con esos horribles ojos rojos y
brillantes. Su anatomía parecía sacada de algún cuento lovecraftniano.
-¿Y ahora
que hacemos Diego?- me preguntó Diana en voz muy baja.
-Bueno,
creo que los más razonable sería...- de pronto la bestia comenzó a arquearse
hacia atrás mientras hacia un sonido horrible. Parecía que estaba tomando una
bocanada de aire inmensa- ¡corran!
En ese
instante el chupa cabras gigante escupió un líquido verde hacia nosotros.
Diana, Jacqueline, la mujer de mediana edad y yo reaccionamos rápido y hasta
pudimos llevarnos a Daniel y a Mimí con nosotros al momento de escapar.
Tristemente el doctor Ibáñez y Alexa no corrieron con la misma suerte.
Si bien
el "escupitajo" no les cayo directamente, parte de el paso por ellos,
disolviendo sus cuerpos de la cintura para arriba. La escena era sin duda
grotesca. Solo quedaban esas mitades de lo que alguna vez fueron mis compañeros
en esta matanza.
Daniel,
al ver esto, vomito mientras que su novia simplemente quedo petrificada. De
hecho, me pareció un poco perturbadora mi reacción moderadamente fría
ante la muerte de ellos dos. Creo que poco las misiones realmente me empiezan a
desensibilizar.
Nos
fuimos a esconder a un pequeño callejón completamente oscuro. El miedo y el
cansancio que sufrimos mientras escapábamos de ese gigante monstruo nos hacia
jadear mientras estábamos ocultos. Tuvimos que hacer grandes esfuerzos para
poder callarnos, y de paso evitar desmayarnos.
-¿No
dijiste que habían sido todos?- me dijo Daniel aun jadeando.
-No tengo
la menor idea de lo que paso. En un momento ya no había nada en el localizador
y al otro apareció esa cosa.- trate de justificar lo mejor posible.
-Pasado
lo que haya pasado, el hecho es que no seremos libres hasta acabar con cada una
de esas cosas, por lo que debemos planear como matar a esa cosa.- dijo Diana
tratando de calmar a todos.
-¡¿Ya
viste esa cosa!?, ¿como rayos vamos a matarla?- dijo Daniel bastante alterado.
-O la
matamos o esperamos a que eso lo haga.- dijo Diana de manera muy seria y tajante.
Daniel de nuevo se calló. - Y bien Diego, ¿que podemos hacer?
Lleve mi
mano a mi barbilla fingiendo que pensaba, pero en realidad estaba en blanco.
Nunca me imagine que tendríamos que enfrentar una bestia de tal magnitud en tan
poco tiempo, pero ahora no podía fallarle a mis compañeros.
-Creo que
lo mejor sería atacarlo sigilosamente.- dije después de un gran silencio.
-¿Que
quieres decir?- dijo Daniel aun asustado.
-Debido a
que no sabemos todo de lo que es capaz ese monstruo, nuestra mejor estrategia
es atacarlo sin que nos detecte.
-¿Y cómo
vas a hacerlo?- preguntó Mimí.
-Usando
los trajes seremos capaces de subir a los edificios y atacarlo desde ahí. Pero
no se preocupen, los llevaremos con nosotros.
Acto
seguido comenzamos a escalar el edificio más cercano. Yo llevaba a Daniel
mientras que Jacqueline a Mimí. Diana llevaba el localizador para vigilar a la
criatura. Cuando llegamos a la cima procedimos a seguir a la criatura, saltando
de edificio a edificio. Cada vez que lo hacíamos daban unos gritos de asombro y
algo de miedo al ver le suelo y lo alejados que estábamos.
Después
de saltar y saltar un buen rato, nos detuvimos cuando el monstruo se detuvo en
frente de lo que parecía ser un corral con cabras. Ahora que lo pienso, ¿quien
rayos tendría un corral en una población urbana?, pero bueno, pasa cada cosa en
esta ciudad que ya es difícil sorprenderme.
La bestia
devoraba tranquilamente a sus víctimas. Un espectáculo bastante grotesco ya que
esa cosa no conocía los buenos modales. Nosotros, mientras, nos encontrábamos
en uno de los edificios más altos, apuntando nuestras armas, esperando el
momento correcto para despedazar esa monstruosidad. La tensión era cada vez más
aplastante. Cualquiera pensaría que un disparo y todo estaba resuelto, pero,
algo, en el ambiente, nos decía que no iba a ser así.
Decidí
que no podía flaquear en ese momento, por lo que dispare mi rifle. Pero que
estupidez hice.
Para
empezar, no sé cómo, pero la criatura logro esquivarlo haciendo un leve
movimiento. Cabe mencionar que el disparo hizo explotar a una inocente cabra.
Después
el monstruo reparo en nosotros. Al ver como esos horribles ojos rojos y
brillantes se fijaban en nosotros todos nos quedamos pasmados. Fue entonces que
el chupa cabras gigante comenzó a correr hacia nuestra dirección. Mientras
corría, lanzaba chorros de acido de su trompa y varios estuvieron a punto de
darnos. El pánico empezó a dominarnos mientras escapábamos de la criatura.
Corrimos
y saltamos en un intento por sobrevivir, pero al final la bestia nos atrapo, y déjenme
decirles de una manera muy interesante.
De alguna
forma logro adelantarse y en el momento que llegamos a un pequeño edificio, él atravesó
la base e hizo que se derrumbara. Y para colmo, el edificio estaba en terribles
condiciones, por lo que se desplomo de inmediato. Ni tiempo nos dio de
reaccionar cuando se colapso y quedamos enterrados en los escombros.
Gracias a
los trajes que teníamos pudimos sobrevivir al derrumbe pero,
desafortunadamente, no corrió con la misma suerte la novia de Dany.
Cuando
nos reincorporamos, nos percatamos de que Dany busca a la chica por los
escombros, hasta que un muy pequeño riachuelo de sangre nos condujo a donde
estaba. Lo único que separaba a Daniel de Mimí era el enorme pedazo de pared
sobre la mencionada. Daniel trato de cargarla pero fue inútil. Fue ahí donde recordé
algo.
Quite a
Daniel, él cual no se vio muy dispuesto pero bueno. De inmediato comencé a
cargar la piedra. En un inicio mis esfuerzos fueron inútiles, hasta que empecé
a sentir como mi cuerpo hormigueaba. Fue ahí que oí como mi musculatura crecía,
como la piedra se empezaba a levantar y se volvía más ligera, hasta que pude
cargarla y lanzarla a otro lado sin mucho esfuerzo. Diana y Jacqueline se
impresionaron, pero a Daniel no le importo, solo quería ver a su novia.
Aquellos
que se ríen con una escena de algún personaje caricaturesco aplastado y plano son
porque nunca ha visto a alguien en la vida real en ese estado. La chica había
sido aplanada, y era todo menos gracioso, de hecho, era bastante asqueroso y
triste:
Abajo de
la enorme piedra se encontró la chica, desfigurada del rostro, con parte de su
interior fuera de ella. Toda manchada de sangre. Y para terminar, el chico, sin
importar mancharse, se encontraba llorando sobre su cadáver. Que sentimiento de
tristeza y asco me llenaron en ese momento. No podía pensar en que decirle no
sin reflexionar que en primer lugar nada de lo que dijera le ayudaría, y en
segunda, muy posiblemente lo empeoraría. Pero al final no fue necesario, ya que
mis pensamientos fueron interrumpidos por unos feos estruendos.
El chupa
cabras estaba detrás de nosotros.
CONTINUARA..........

Comentarios
Publicar un comentario